¿Por qué "aldairconr"?



     @aldairconr

Verano del 2005, era una hermosa mañana soleada y yo acababa de hacerle las compras a mi viejita para el arroz con pollo sabatino. Estaba en mi cuarto mirando por la ventana el cielo despejado mientras escuchaba “Niña Chay” en mi radio Panasonic. Volteé para ver el reloj y noté que ya era casi las 10 de la mañana. Inmediatamente me puse mis tabas marrones marca Doo Australia que tanto amaba, agarré la cutra de todas las compras de la semana y me fui a mi lugar favorito, la cabina de internet, así es amiguitos, era mañana de DOTA.

Para los que no conocen el juego, DOTA es básicamente un juego colaborativo donde 5 personas se enfrenta a otras 5 con el objetivo de destruir su base principal. Entonces, era una mañana tranquila y yo ya estaba en una cabina cerca de por mi casa con mis causitas cabineros en pleno “dotita sabatino”, éramos felices y no lo sabíamos. Estaba jugando cuando de pronto alguien hizo notar algo curioso de mí, de mi manera de hablar. Recuerdo que estábamos perdiendo la partida y empecé a gritar “¡Ahí viene el Rhasta!” “¡Ahí viene el Rhasta!” repetidas veces (les explico, “Rhasta” es un personaje del juego que les hablo). Era un momento candente y yo gritaba sin cesar, hasta que uno de mis amiguitos ratas empieza a repetir de manera sarcástica “ggggrrasta” “Ahí viene el “ggggrrasta” y luego empezó a reír. Recuerdo claramente mi reacción, estaba confundido y a la vez preocupado porque ahí venía el “ggggrrasta”, así que pregunté: “¿Qué?” “¿Así no se llama?” Lo único que obtuve como respuesta fueron más risas. Todo inocente por no decir "huevón", me di cuenta segundos después de todo y ahí fue cuando dije: “Oh” “Ok, ya entendí” y me avergoncé tanto que no volví a hablar en toda la partida jajaja. Tenía 13 años, y nadie jamás me había hecho notar ese problema que tenía con la “RR” hasta ese entonces, putos. ¡Pero ganamos!

El tema es que ya era consciente que había palabras que se me dificultaba pronunciarlas correctamente, que me harían diferente a los demás, y eso es lo que menos quería cuando estaba en el colegio. 

Todavía me acuerdo de una exposición en la clase de Comunicación, era una exposición de un libro que nosotros mismos habíamos elegido (cabe resaltar que era una nota muy importante para el semestre). Yo había elegido “La cabeza de la hidra” por Carlos Fuentes, un libro prestado que me llamó bastante la atención por la palabra “Hydra”, por lo menos no se pronunciaba como “RRRR”, pero, aun así, tenía que exponerlo frente a todo el salón. Estaba yo ahí, frente a todos, completamente “ategggrrado” por mi situación., intentaba mirar la pared para evitar contacto visual con mis compañeros o la profesora, pero era inútil, de rato en rato miraba sus bocas para ver si murmuraban algo o se rían. Y ya para hacerlo casi el peor día de mi vida, me moría de sed y cuando tengo sed, mi boca se seca y cuando mi boca se seca, pues mis erres son nulas xD, una desgracia. Ahí estaba yo, tratando de explicar y dar mi opinión sobre un libro que en sí ya era complicado de explicar, por una historia tan loca de espías en donde el final… waaa, una mierda. No quiero darles spoilers y tampoco me malinterpreten, es un libro súper interesante y te engancha en una, amé esa novela. ¡Entonces!, estaba yo ahí, al frente de todos dando mi mejor esfuerzo como un campeón, tratando de explicarles el cochino libro y la vez evitando todas esas palabras con esa letra tan fea. Minutos después, terminé, rápidamente di las gracias y OBVIAMENTE, PERO OBVIAMENTE, no hubo un “¿Alguna pregunta?” por mi parte, a pesar de ser testigo de tantos rostros desconcertados por parte de mis compañeritos de clase. Suerte la mía, esa vez la profesora me miró y simplemente dijo, “Bien Aldair, veo que es complicada esa historia, gracias”. Damas y caballeros, había ganado, había logrado hablar por varios minutos frente a muchas personas y pasar desapercibido mi problemita con la R, merecía un 20. Agarré mi papelote, mi libro y me fui casi trotando a mi sitio, me senté y mi compañero de carpeta dijo: “A ver di carro, weon”

Muchos años después, investigando, me di cuenta que mi condición tenía un nombre; Rotacismo (un nombre muy troll a mi parecer, ¿Cómo va a comenzar con “R” una palabra que habla sobre la dificultad de pronunciar la “R”? ¡BASURAS!). Rotacismo es un trastorno de articulación del fonema /r/ y en realidad es algo frecuente, en niños menores de 5 años que están aprendiendo a hablar. Yo ya tengo casi 28 años y sigo teniendo esta vaina, pero es porque no lo he tratado. Este trastorno tiene solución, y se realiza con la ayuda de un psicólogo con especialidad en terapia del lenguaje. No sé sí funcione a mi edad, pero sí sé que las terapias pueden ser muy efectivas en niños y adolescentes. Ahora, hay veces que va más allá de la pronunciación, hay veces que se debe a un frenillo que se encuentra debajo de la lengua, en ese caso si se requiere un pequeño corte, o sea, una operación. Este no es mi caso.

En mi caso, yo estoy bien, gracias. Honestamente no encuentro la necesidad de terapia ya que me he acostumbrado y hasta disfruto la tensión que tengo al hablar en público, no porque tenga pánico escénico sino por no soltar una palabra “errosa” mal pronunciada. Sin embargo, hay algo curioso, tengo momentos en el que paso tranquilamente desapercibido, es cuestión de estar bien hidratado y si es posible, borracho. Este última siempre facilita olímpicamente el lenguaje en todos. Claro, también hay momentos en las que me veo forzado a usar mi banco de erres diarias (tengo 5 erres al día) y pronunciar unas palabras monstruosas. Bendecidos sean los pendejos que les gusta poner a prueba mi habilidad para pronunciar. 

Entonces ya se habrán dado cuenta por donde va la idea de “aldairconr”. Digamos que es mi sello personal, dice un poco de quién soy y me identifico con ello. Una sátira hacia mi persona.

Ya para finalizar, decirles que no sean tan malos con las personitas que tengan este problema, conozco a personas que no son tan conchudas como yo y se cohíben cuando se les hace notar su pronunciación. No sean tan hijos de putas o si no les mando a nuestro dios Jonathan Maicelo para que haga justicia, “¡Ya sabes batedía, apágate o te saco la conchatumade!”

Comentarios

  1. Entretenida tu historia e informativa al mismo tiempo, no sabia que podes deberse a un pequeño problema físico que necesite operación. Y te deja una reflexión para que la próxima vez que jodas a alguien con ese problema pienses en como se siente si vez que le afecta, para, si no ya normal siguele jodiendolo pa eso estamos los amigos xd

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

¡Hola!